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AEO para restaurantes: salir cuando preguntan dónde comer

«Dónde se come bien arroz por aquí.» Eso es lo que la gente escribe ahora, y le contestan con dos o tres nombres. Para que uno sea el tuyo, una IA tiene que poder leer tu carta, tu horario y lo que te hace distinto, y encontrar lo mismo en tu ficha de Google.

Es el sector donde más rápido se nota, porque se pregunta y se decide el mismo día, a veces andando por la calle.

En esta página

  1. Las preguntas que de verdad se hacen
  2. Lo que hay que tener escrito
  3. La ficha de Google, escrita entera
  4. Los cinco fallos de siempre
  5. Qué se mide cada mes
  6. Preguntas frecuentes

Las preguntas que de verdad se hacen

No son «mejor restaurante en…». Son frases enteras, con una condición dentro. Estas son del tipo que se mide en un trabajo de restaurante:

Fíjate en lo que tienen todas: un dato que hay que poder comprobar. Una hora, un precio, una condición. Si eso no está escrito en ninguna parte, la IA no te puede nombrar aunque seas justo lo que busca esa persona.

Lo que hay que tener escrito

  1. La carta, en texto y con precios

    No en un PDF y no en una imagen: como texto en la web, plato por plato, con su precio y con sus alérgenos, y marcada con datos estructurados. Un PDF de la carta es una puerta cerrada para quien escribe la respuesta.

  2. El horario real, día por día

    Incluido el día de cierre y los festivos. «Abierto todos los días» es lo que más veces he visto fallar: deja de ser verdad un martes de agosto y la IA se queda con eso.

  3. Por qué plato te conocen

    Una frase que lo diga sin adornos: «la fideuá», «el arroz de costra», «el cocido los jueves». Las IA citan especialidades concretas, no «cocina mediterránea de autor».

  4. Las condiciones que la gente pregunta

    Sin gluten, grupos y hasta cuántos, terraza, aparcamiento, si se admiten perros, si hace falta reservar y con cuánta antelación, si hay menú del día y a qué precio. Cada una de esas es una pregunta que alguien hace a diario.

  5. Fotos tuyas

    De tus platos y de tu sala, no de catálogo. Una foto con el móvil y buena luz vale más que una de banco de imágenes que no es tu plato, y eso también se nota en la ficha de Google.

La ficha de Google, escrita entera

En hostelería la ficha pesa tanto como la web, porque Gemini y el resumen de Google beben directamente de ahí. Escrita entera quiere decir: la categoría correcta (y las secundarias), los servicios marcados uno a uno, el horario con los festivos, la carta enlazada, las fotos propias y las preguntas y respuestas contestadas por ti y no por un cliente que pasaba.

Y el detalle que mueve el puesto en el mapa: el puesto en Google Maps no lo sube la web, lo sube la ficha. La web ayuda con los datos coherentes, el enlace y el marcado, pero quien manda ahí es la ficha.

Los cinco fallos de siempre

Qué se mide cada mes

Entre diez y veinte de esas preguntas, siempre las mismas, en incógnito y desde la misma ciudad, en ChatGPT, en Gemini y en el resumen de Google. Se guarda la captura con su fecha y se compara con el mes anterior: si sales nombrado, en qué puesto, si enlaza tu web y si lo que dice de ti es correcto.

Si un mes no cambia nada, el informe dice que no cambia nada. Lo que lleva el informe · qué se puede medir y qué no.

Preguntas frecuentes

¿Cómo hago que ChatGPT recomiende mi restaurante?

Teniendo escrito y marcado lo que necesita para nombrarte sin equivocarse: la carta con platos y precios, el horario día por día, el plato por el que te conocen, si hay sin gluten, si entran grupos, si se puede aparcar y si hace falta reservar. Y lo mismo en la ficha de Google, sin contradicciones. Después, medirlo cada mes.

¿Vale con tener la carta en un PDF?

Es lo peor que se puede hacer: para la mayoría de los rastreadores es una imagen. La carta tiene que estar en la web como texto, con precios, y marcada.

¿Hacen falta fotos profesionales?

Hacen falta fotos tuyas. Una de tu plato con el móvil y buena luz vale más que una de catálogo que no es tu plato. Se te dice qué fotos hacen falta y cómo hacerlas.

¿Puedo poner mi nota de Google en mi web?

Enseñarla y enlazar a tus reseñas, sí. Declarar tu propia nota media en los datos estructurados, nunca: son reseñas autoservidas y Google puede retirarte los resultados enriquecidos.

¿Sirve si no soy un restaurante de carta grande?

Sirve igual, y a veces mejor: un bar con dos platos buenos y el horario claro se cita con más facilidad que una carta de ochenta líneas sin precios.

Mira qué contestan hoy de tu restaurante

El comprobador de la portada escribe las seis preguntas con las que se busca un sitio para comer en tu zona y las abre en ChatGPT, en Perplexity o en Google. Vas a ver quién se lleva la respuesta hoy. Gratis y sin registro.

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